Carlita Ochoa tiene todo listoco para darle el vamos, a fines de abril, a su academia de modelaje. "Llevo cerca de un año trabajando en el proyecto y realmente me tiene muy contenta", soltó a La Cuarta.
Además de lanzarse como empresaria, la maniquí ha experimentado importantes cambios en su vida. Hace cinco meses que dejó el nido familiar pa' independizarse y vivir solita junto a su hijita Josefa. "Estoy muy entusiasmada con mi nueva vida independiente y tengo muchas ganas de hacer cosas", dijo.
- Igual es cuático dejar la casa y vivir solita...
- Claro, es que cuando uno vive con los papás sabe que al llegar a casa te estarán esperando, pero cuando vives sola no cuentas con eso y da como penita, pero te vas acostumbrando.
-¿Cómo surgió la idea de la academia?
- Lo que pasó es que en todo lados donde iba a realizar eventos se me acercaban las niñas a preguntarme dónde podían hacer cursos de modelaje conmigo. Y así se me fue quedando la idea y la empecé a concretar.
-¿Cuál es tu objetivo?
- Básicamente dar todas las herramientas del mundo del modelaje a cada persona que entre a la academia. Obviamente que también queremos que las niñas desarrollen elementos básicos, en el tema de la nutrición, por ejemplo.
- Claro, con todo esto de la anorexia...
- Así es. Para mí todo ese tema es relevante, ya que suele pasar que las niñas que recién se inician en esto descuidan mucho esa parte.
-¿Serás profe?
- En el ramo de pasarela quiero tener una colega que vaya a dar charlas a las alumnas. A mí me encantaría hacerlo, pero más adelante. Por ahora sólo me quiero preocupar de estar todos los días acompañando y compartiendo con las niñas. Quiero ser una directora presente.
-¿Qué se necesita pa' entrar a tu academia?
- No se necesita altura, ni contextura, porque quizás no todas van a tener la posibilidad de ser modelos profesionales, pero pueden ser publicitarias, por ejemplo de fotografía, etc. Así que las puertas están abiertas para todas y todos.
-¿Qué pasa con las niñas de escasos recursos?
- Habrá becas y ayuda, además la idea es que las alumnas también puedan trabajar, desfilar y ganar su platita con la ayuda de la academia. De eso se trata.