Entre una y 14 aspirinas a la semana sería la dosis correcta para prevenir posibles problemas cardíacos e incluso para evitar un cáncer, según un estudio publicado en el "Archives of Internal Medicine".
La investigación determinó que quienes tomaban cantidades bajas o moderadas de aspirina (hasta dos pastillas por día) tenían 25% menos riesgo de morir que aquellas que no consumían aspirina con regularidad.
Asimismo, tenían 38% menos riesgo de muerte por males cardiovasculares -sobre todo después de cinco años de uso- y 12% menos probabilidades de morir por cáncer.