El Vía Crucis organizado por la Villa Grimaldi fue uno de los más emotivos de todo Chilito.
Pasadas las 10.30 de la mañana, más de 500 almas se congregaron para celebrar Viernes Santo en un lugar lleno de historias ligadas a los derechos humanos.
Pobladores, temporeras, trabajadores y gente que ha sufrido con el Transantiago pidieron al Pulento que mejore un poquito sus vidas.
Pero la emoción se desbordó cuando los hombres y mujeres entraron a Villa Grimaldi y cruzaron un portal con una sábana negra y una cruz que decía: "Caín, ¿por qué hiciste eso con tu hermano?".
Decenas de personas lloraron con el recuerdo aciago que ronda la Villa y terminaron cantando "Para que nunca más en Chile" en medio de las lágrimas.